Factores metabólicos y sanguíneos
Una de las causas más severas es la incompatibilidad sanguínea entre la madre y el hijo, lo que acelera la destrucción de glóbulos rojos. Este proceso puede coexistir con una policitemia neonatal o, por el contrario, derivar en una anemia neonatal severa. Cuando el hígado no puede procesar esta carga, los trastornos metabólicos neonatales se hacen evidentes, requiriendo un manejo especializado para evitar que los depósitos de pigmento afecten el cerebro.

