Impacto de la salud respiratoria y cardiovascular
Un bebé que padece el síndrome de dificultad respiratoria neonatal difícilmente podrá coordinar la succión y deglución, ya que su prioridad es obtener oxígeno. Del mismo modo, la apnea del recién nacido interrumpe los ciclos de alimentación, aumentando el riesgo de aspiración. En casos donde existen cardiopatías congénitas o malformaciones congénitas, el gasto calórico es tan elevado que el bebé se agota antes de ingerir el volumen necesario, agravando un cuadro de bajo peso al nacer.

